Mes 2: Aprendiendo a caminar de nuevo en el SocioSanitari de Mollet
Pues nada, dos semanas después de la operación y de visitar enfermería varias veces para las curas (nada se infecto, por suerte) me quitaron los puntos y este es el aspecto que tenía el tobillo. La piel estaba muy muy seca, y había perdido mucha musculatura desde el accidente (y más que perdería aún). Justo el día que me quitaron los puntos, me pusieron una bota, aunque aún no podía apoyar el pie en el suelo, me permitió al cabo de cuatro semanas, quitármelo para dormir, la gloria. La rehabilitación ha sido un camino largo y exigente. Desde enero hasta julio, mi rutina se centró en el SocioSanitario de Mollet del Vallès , dos veces por semana. Los primeros meses, como no podía apoyar el pie, dependía de la ambulancia. Recuerdo bien esa llamada cinco minutos antes de que llegaran; bajaba como podía y luego compartía ruta con otros compañeros antes de regresar a casa. En casa, el reto era arquitectónico: aprender a subir y bajar escalones con muletas y sin apoyo derecho. Curiosame...