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S'estan mostrant les entrades d'aquesta data: juny, 2025

Semana 1: Flictenas, infección y la desesperante espera en casa

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Si la operación fue un hito, las tres semanas previas fueron un auténtico calvario. El mismo día del accidente, el 17 de noviembre, empecé con el 'cóctel' habitual: heparina diaria, omeprazol y la combinación de ibuprofeno con paracetamol. Sin embargo, el dolor era de otra galaxia. Para el día 23, el dolor al ponerme de pie —sin apoyar, claro— era tan insoportable que tuvimos que volver a urgencias. Resultó que la inflamación era tal que la escayola me estaba estrangulando el pie. La solución fue abrirla lateralmente con dos 'regatas' y sujetarla con Tensoplast. El alivio fue inmediato, pero el dolor interno seguía ahí. Como los médicos se negaban a recetarme algo más fuerte por no saltarse el 'protocolo', decidí por mi cuenta pasar al Enantyum durante unos días; fue lo único que me permitió sobrellevar aquellos dolores terribles. La lucha contra las complicaciones Esas semanas fueron un desfile de traumatólogos; cada visita semanal era un mundo nuevo. Al quit...

Día 0: El accidente en Vilanova y el inicio de la pesadilla

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El accidente ocurrió de la forma más inesperada y, por qué no decirlo, absurda. Era domingo, 17 de noviembre de 2024. Había salido por la mañana desde Mollet del Vallès en dirección a Vilalba Sasserra, una ruta que he recorrido infinidad de veces. A la vuelta, a la altura de Vilanova del Vallès y siguiendo el cauce del Mogent, cometí el error de distraerme con el mapa del Garmin Edge. No es que necesitara mirar la ruta, pero al activarse el ahorro de energía la pantalla se apagaba y, entre la manipulación del dispositivo y el cansancio acumulado, perdí el control. En un acto reflejo, al ver que caía hacia la derecha, saqué el pie de la cala y di una fuerte patada contra el suelo para intentar estabilizar la bicicleta. Fue una idea pésima: terminé en el suelo con la bici encima y el pie izquierdo completamente girado. El dolor, como imaginaréis, fue inmediato e insoportable. La tecnología, al menos, funcionó: el Garmin detectó el impacto y envió mis coordenadas automáticamente al móvil ...